Ya es mayo, y comienza a hacer calor. Quedamos después de trabajar en una terraza, no vaya a ser que por no hacerlo todos los demás madrileños se queden con los primeros calores agradables del año. Ha sido un invierno muy largo, demasiado largo. Llevas esa camiseta blanca que tanto me gusta, llevas puesta la mirada de sonrisas color verano y y un pantalón vaquero a juego. Comienzas a jugar de manera tan natural como siempre. Me acaricias el rostro sin razón aparente, me sonríes, me pones un "te quiero" en los labios tras un beso. Juegas. Juega tu escote. Juega tu cuello. Juegan tus labios. Alargamos el momento tanto como el día. No hay nadie en casa, no hay niños. Estaremos sólos. Tu, yo, esa camiseta blanca y mis manos entre tu piel y su tela.
Subimos los tres en el ascensor. Porque sube el deseo con nosotros. Un deseo de mes de mayo. Un deseo de verano. Un deseo que hace que te bese, te acaricie el pecho, el culo, te coja el cuello para sentirte.
Al llegar a casa quieres seguir jugando. Quieres aprovechar todo ese tiempo que tenemos de regalo. Así que finges obligaciones caseras tan absurdas como hacer la cena. Como si tuviéramos hambre. Bueno, si que la tenemos, pero sabes perfectamente que no es hambre de comer... bueno, si, pero no sería necesario que prepararas nada. Nos reímos, nos deseamos. Te miro. Me quieres.
Hace calor incluso en casa. Así que es menester quitarse ropa. Me quedo sólo con la ropa interior, un pantalón corto negro. Tu eres más sexy, como siempre, y te pones a preparar una cena que no le importa a nadie (y no voy a repetir lo del hambre) sin haberte quitado la dichosa camiseta, pero si el pantalón, pero no los tacones, pero no el tanga negro ese que tanto me gusta. Hay muchas maneras de preparar una cena, pero que le den por ahí a cualquier receta de Arguiñano. Tu si que sabes lo que es estar rica, rica.
Me acerco por detrás y huelo tu cuello. Beso tu cuello. Mis manos besan tu cuerpo. Haces a todo mi cuerpo labios que te recorren, que te delimitan, en el absurdo caso que se pudiese delimitar el deseo, o que pudieran elegir la parte que más les gusta.
-Al final, como sigas asi, no vamos a cenar -me dices divertida-
-Te aseguro que si, no te preocupes. -te contesto al tiempo que mi mano explora tu pecho.
Me pego y procuro que notes como mi sexo habla por mi. Lo pego a tu cuerpo, y cada vez habla de manera más alta y más clara. Has dejado ya que tus manos intenten hacer otra cosa que apoyarse en la encimera de la cocina, y echas la cabeza hacia atrás, dejando que tu cuello me haga desearme convertirme en un vampiro, aunque creo que sería agua lo que saldría de tus venas, agua que circularía desde tu sexo, donde mis dedos ya se han aventurado, y encontrado los pliegues donde se esconden tus últimos reproches.
Tu respiración se vuelve agitada y nerviosa, y tu mano me busca, y me encuentra. Puede que estemos en la cocina, puede que hayas estado preparando la cena. Pero ahora el juego ha terminado. Pero lo que es seguro que ahora nos da igual todo, y que tus manos liberan mi sexo y lo aferran, No durante mucho tiempo, porque busco apartar la tela y entrar en tu cuerpo. Lo notas y me ayudas, y me deseas, y me respiras, y tu cuerpo se tensa. Y me susurras, y tiemblas.
Huelo tu pelo y mi sexo te encuentra. Beso tu cuello y el agua nos envuelve. Agarro, recorro, acaricio, siento tu pecho, y tu me dices te quiero. Me derrumbo, me tenso, me muero y tu sigues mis pasos.
La cocina vuelve a rodearnos, apareciendo detrás de los sueños de donde regresamos.
Sonríes.
- Rico, rico -dices, y me pones un poco de perejil en la cabeza...
Fotografía: Imagens
lunes, mayo 21, 2007
Rico, rico
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16 Comments:
Eso sí que es una cena con fundamento.
eso si es cenar...
suena mejor que las cenas vegatarianas de un panfleto arrojado por un verdadero defensor de la naturaleza en la gran vía.. de todas formas con este calor a mi no me apetece ni cenar así, mira por donde.
Creo que si habian ganas de cenar, que no fue una idea tan absurda que alba preparese la cena, y es que estando en la cocina se despierta un apetito voraz, maxime cuando está en camiseta, tanga y tacones.
Disfrutar del calor, calor avivado en una de las estacias más calientes del hogar, por el deseo entre "fogones".
Me pregunto si hay ganas de recenar.
Beijos desde las llamas, atentamente LicánTropo.
Que forma de cocinar mas sabrosa...una cena como esa no se prepara ni en el.:elbulli:.de Ferran Adria.
Si es que la cocina tiene posibilidades sorprendentes. Solo es cuestión de esmero y dedicación...
Y a mí que leer cosas así me da ganas de llorar ... se me pone un nudo en la garganta, niños, me enternece sobremanera ver que es posible amarse y jugar, y seguir amándose.
Gracias, gracias, en serio, por hacerme sentir cosas hermosas.
El mejor y más apetecible manjar siempre se condimenta con deseo y de eso no voy a explicaros nada que no hayas provado.
Besitos.
ummm.. apetitoso post.
lleno de sensualidad que abre las ganas al deseo.
gracias por tu visita... hoy era importante que estuvieras :)
besos y mas besos.
bellísimo y muy apetitoso... yo quiero una cena así!!
bsos hipermimosos
@
si la cena es asi, no quiro pensar en el postre uff. Has abierto mi apetito con tu relato. Un saludo.
Es como una marea, cuando ella clava en mí sus ojos enlutados,
cuando siento su cuerpo de greda blanca y móvil estirarse y latir junto al mío,
es como una marea cuando ella está a mi lado...
PARA ALBA Y ALVARO DE PABLO NERUDA CON TODO MI CARIÑO.
BESITOS,
MAR
no quiero pensar en el postre..
Alba vengo agardecer tus letras, tus consejos y todo el apoyo y cariño que dejaste en mi sitio.
Me pondre al corriente de lecturas, mientras recibe muchos besos(Que me haga el favor Alvaro de dartelos) y tu se los correspondes.
Los quiero mucho
Creo que sólo queda una cosa por decir: "cómo me pone la pirólisis".
si tens un minut visita el nostre blog
http://telamamaria.blogspot.com
és troba a Reus Baix Camp
irreverent, ecléctic, iconoclasta i llibertari
el teu el trobem molt interesant
gràcies per tot
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