jueves, febrero 07, 2008

Seras


Tu mano cubrirá mi sexo, duro y caliente. Cerraré los ojos, los labios, los oidos, a todo aquello que no sean tus caricias. Y sin embargo, no dejaré de verte. Seran ojos mi sexo, serán ojos mis labios, serán ojos mis cerrados ojos. Todo lo que debo ver se encierra al otro lado de tus manos.

Me moverás el mundo. Arriba y abajo. Tu mano será todo lo que exista. Hasta que surjan tus labios. En un momento te harás sueño. En un segundo serás parte de todas las verdades. En un instante existiras en todos los instantes.

La sangre en las venas de mi sexo acudirán al roce de tus dedos y a la humedad de tus labios. Me besaras como si pudieras abrazarme con los labios, tus caricias serán capaces de plegarme al tamaño justo de la palma de tus manos.

Mi cerebro repetirá tres veces el hechizo de tu nombre... Alba, Alba, Alba. Y sin embargo será un te quiero lo que salga de mis labios.

Y mientras, mi alma se perderá en la comisura de tus labios y en los pequeños espacios de tus dedos.

Fotografía: Dylan Ricci

martes, febrero 05, 2008

Espalda

Sueño mientras mis manos recorren tu espalda. Imagino que puedo verte a través de mis dedos sobre tu piel desnuda. Callas y yo no hablo. Tan sólo el camino hacia el horizonte de tu espalda. El silencio es una caricia más.

Ojalá estuvieras sonriendo levemente, sin pensar en nada más que el roce de mis manos.

lunes, febrero 04, 2008

Aqui estaba el agua

Aqui estaba el agua. Aquí mismo. Agua hecha de caricias, deseos, sueños, besos. Se extendía a través de todos los bordes ahora heridos y resecos. Estaba en todas partes y en ninguna. Eran agua tus labios y tus piernas infinitas, el esbozo de tu cuerpo a contraluz. Ahora, todo seco, sólo quedan recuerdos y sueños. Recuerdo tu espera, tu ansia, como tu deseo se hacia vencedor de tu vergüenza. Siempre hiciste cosas por mi que no he sabido apreciar hasta que se ha convertido en un sueño que las hagas de nuevo. Recuerdos que se convierten en sueños. Sueños que se convierten en imposibles. Recuerdo tus ojos inundados de deseo. Enormes, sonrientes, horizontes.

Sueño tus recuerdos despierto. Sueño que me esperas, sueño tus insinuaciones llenas. Sueño la humedad en tus labios, lo que decían, lo que callaban.

Sueño con que no te vas del todo. Sueñan mis dedos por entre tus cabellos.

Es cierto. Todavía estas. Aun me besas. Aun puedo mirarte. Puedo olvidarme a veces de todo si mis manos recorren tu piel, e imaginar que aun soy digno de soñarte. A veces creo ver un destello en tus ojos, Y te sueño. A veces mis labios saborean la humedad de tu sexo, y te sueño. Y todo es casi como antes. A veces nos reímos juntos, tus ojos y yo. Y hay mas luz, y todo suena bien. Y te puedo soñar casi como si te recordase.

Aquí estaba el agua. Aquí estabas tú. Aun te quiero.